Hace 75 años, Iberia despegó por primera vez en su historia desde Madrid rumbo a Puerto Rico y Venezuela, destinos que alcanzarían un día después, el 6 de julio de 1949.
El viaje, uno de los primeros de Iberia en América, se realizó con un Douglas DC-4 que, en aquel momento, tenía características que lo convertían en un símbolo de la innovación aeronáutica. Fue el primer avión en llevar tanques integrales de combustible en las alas, tren triciclo con ruedas que se retraían y quedaban alojadas en compartimentos cerrados y un fuselaje de sección constante. La empresa lo utilizó entre 1946 y 1968.
Gracias a esta tecnología avanzada para la época, Iberia pudo repetir la larga distancia que separa España con ambos países. Eso sí, después de varias escalas en Las Palmas de Gran Canaria, la Isla de la Sal, las Islas Azores, Puerto España (Trinidad y Tobago) y Bermuda, antes de llegar primero a San Juan de Puerto Rico y, posperiormente, a Caracas. .
Este vuelo, número IB981 a la ida e IB982 a la vuelta, se operaba una vez a la semana: salía todos los martes de Madrid y llegaba tanto a San Juan como a Caracas el miercoles, cuando ponía rumbo de nuevo hacia España, donde llegaba todos los jueves. Todo el traje se hacía en tres días.
Para las compras de los vuelos que se hicieron desde España, el coste de este billete de avión era de 9.120 pesetas para aquellos clientes que tomaban un solo routecto, mientras que el precio de ida y vuelta era de 16.416 pesetas.
75 años de un vuelo exitoso
Como indican los registros, la ruta fue un éxito desde el primer momento, lo cual se ha mantenido hasta la actualidad.
En el caso de Puerto Rico, en 2024 no es una de las rutas ibéricas con mejor comportamiento en Latinoamérica. Iberia tiene hoy un vuelo directo entre ambos países y, gracias a ello, ha colocado en el mercado este año casi 200.000 plazas entre San Juan y Madrid, un 30% más que en 2023 y un 140% más de la capacidad que se tenía antes de la pandemia.
En el caso de Caracas, la conectividad entre ambos países llega a cinco veces por semana, lo que supone 150.000 asientos entre Caracas y Madrid, un 35% más que en 2023 y un 172% más que la capacidad actual antes de la pandemia.
Estas dos rutas se operan mayoritariamente con un avión de última generación, el A330-200, el cual cuenta con 288 asientos distribuidos en cabinas Business y Turista, lo que se ajusta a las necesidades de cada cliente. Y lo hace de una manera más sostenible, pues este equipo reduce en un 15 % el consumo de combustible frente a su predecesor.