Turismo en áreas protegidas: La otra forma de disfrutar del campo

0
94

Nuestra isla, que compartimos con Haití, es la segunda más grande de las Antillas. En el territorio dominicano, el 25% de la superficie está dedicada a hermosos parques nacionales y reservas científicas. Tenemos 128 áreas protegidas catalogadas, incluyendo 15 reservas naturales y 32 parques nacionales, que ofrecen una diversidad de ecosistemas realmente única en el Caribe.

En definitiva, un país privilegiado para el ecoturismo. La abundancia de valles, bosques, ríos, lagunas y playas permite a los turistas locales y extranjeros realizar actividades relacionadas con la naturaleza en lugares como la Sierra de Bahoruco, la Cordillera Central o las diferentes penínsulas de la isla.

Esta es otra propuesta para conocer nuestro país, para observar su gran biodiversidad de fauna y flora tropical, para alejarse de la rutina.

El Salto del Limón y el Camino de Théodore Chassériau

En El Limón, entre Las Terrenas y la ciudad de Samaná, se puede caminar y montar a caballo hasta esta cascada natural.

Bahía de las Águilas

En Pedernales, un enclave natural privilegiado de la costa sur, se ofrecen alojamientos de ecoturismo. Su impresionante playa de arena blanca, enmarcada por formaciones cársticas, forma parte del Parque Nacional de Jaragua, un entorno protegido. Un paisaje de naturaleza virgen que encanta a los visitantes y que es Reserva Mundial de la Biosfera. En la región se encuentra el Hoyo de Pelempito, la mayor depresión geológica registrada en el país, incluso denominada por algunos como el Gran Cañón Dominicano, en referencia al Cañón del Colorado en Estados Unidos. Otra opción es visitar la Laguna de Oviedo, una reserva natural dentro del Parque de Jaragua con una superficie de 28 km² y una profundidad de 1,5 metros.

El corazón de Monte Plata

El Salto De Socoa, en Bayaguana, una cascada de más de 20 metros de altura a la que se llega por un sendero de unos 300 metros. También está el Salto Alto de Bayaguana, un oasis natural formado por tres cascadas de agua azul y verde.

Aventura en el Parque Nacional del Este (Cotubanamá)

Dentro del parque, se puede recorrer el Sendero Ecológico Padre Nuestro, una ruta de dos kilómetros que atraviesa una selva tropical. Hay más de 500 especies de flora y 300 de aves. También incluye zonas de playas blancas, ya que las islas de Catalina y Saona están en su territorio.

Cascadas de Damajagua

Además de ser una atracción turística, uno de los principales objetivos de la gestión de este monumento natural es promover y concienciar sobre el valor de los recursos naturales. Se encuentra en el municipio de Imbert. Sus 27 piscinas forman parte del sistema de zonas protegidas.

Parque Nacional de los Haitises

Su costa de manglares es la mayor del país. A lo largo de sus 21.000 hectáreas, las formaciones rocosas, las pictografías y los petroglifos dan testimonio del pasado taíno de la isla. La temperatura media de 25 C y el clima húmedo hacen que las lluvias sean muy frecuentes. Loros, búhos y alcatraces forman parte de la fauna común en estas latitudes.

Júbilo en Piedra Blanca

Por un lado tenemos el valle de Constanza, formado en la era cenozoica y situado a poco más de mil metros sobre el nivel del mar. El Salto de Aguas Blancas, a 20 kilómetros de la ciudad, se encuentra en dirección a Valle Nuevo y la pirámide. Además, el Parque Nacional de Valle Nuevo es conocido por ofrecer oportunidades excepcionales para la observación de aves y el senderismo de montaña. El Valle Encantado, con su carril bici, y Las Pirámides representan los principales atractivos ecoturísticos. Lo más destacado de esta oferta es El Arroyazo, un prístino lugar de baño en las aguas del río Camú, al que se accede a través de la Reserva Científica Ébano Verde.

Mesetas de las Montañas Centrales

Se encuentra en el centro de las Montañas Centrales y se eleva sobre una meseta de 525 metros. Jarabacoa también cuenta con tres impresionantes cascadas: el Salto de Jimenoa 1, el Salto de Jimenoa 2 y el Salto Baiguate; y es la principal vía de acceso al Pico Duarte, el mayor de las Antillas con 3.175 metros.

El Morro

La oferta ecoturística de San Fernando de Montecristi incluye entre sus ofertas puntos emblemáticos que honran la vida natural y el turismo alternativo, dando prioridad a la aventura marítima y a sus imanes acuáticos, situados en medio de zonas de exuberante vegetación. No hay que perderse el centro de interpretación de la sal, Las Salinas. Otro de los atractivos es El Morro, un llamativo accidente geográfico que destaca de forma imponente.

Senderismo por Las Calderas

Las Dunas de Baní se encuentran en la península de Las Calderas, entre las localidades de Matanzas, Las Calderas y Las Salinas. Un espacio que se extiende unos 15 km en línea recta en dirección este-oeste y que incluye unos 20 kilómetros cuadrados de valles y colinas de arena. La ruta oficial para conocerla se llama Santanilla. En 1,5 kilómetros podrá ver plantas del desierto, aves y algún lagarto ocasional.

Aventura Río San Juan

Playa Grande, Caletón, la Cueva de las Golondrinas y la Laguna Gri Gri son algunos de los atractivos turísticos que forman parte del recorrido de las embarcaciones turísticas que se ofrecen a los visitantes, a un precio por grupo de entre trescientos y quinientos pesos. Para entrar en la cueva, los barcos esperan su turno. Los altos acantilados, los verdes cayos y la playa, hacen que abandonar la escena genere cierta nostalgia.

Reserva del Acuífero del Lago Enriquillo

Es la mayor reserva acuífera natural del país, compartida por las provincias de Independencia y Bahoruco. Forma parte del Parque Nacional Lago Enriquillo e Isla Cabritos, así como de la Reserva de la Biosfera Jaragua-Bahoruco-Enriquillo. La isla de Cabritos se encuentra dentro del lago. En las cercanías también se encuentran las islas de Barbarita e Islita.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí